viernes, 29 de febrero de 2008

Espinacas en crema de naranja

Esta receta la vi en una revista y me llamó la atención pero, si os digo la verdad, no pensé que fuera a estar tan bueno. Siento la mala calidad de la foto, pero es que no tenía la cámara a mano y tuve que hacerla con el móvil.



Ingredientes (para 2 personas):

-medio kg de espinacas congeladas
-2 naranjas
-4 cucharadas de queso para untar
-nuez moscada

Preparación:

Lavamos una de las naranjas y rallamos la piel. Reservamos la ralladura y exprimimos las dos naranjas.

Metemos las espinacas en el microondas a máxima potencia 8-10 minutos. Una vez estén descongeladas, las salteamos con un par de cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande. Cuando hayan evaporado casi toda el agua que tienen, añadimos el zumo de naranja, el queso y dejamos cocer a fuego suave durante 4-5 minutos sin dejar de remover. Ya sólo queda salpimentarlo al gusto y añadir una pizca de nuez moscada.

Como presentación, servirlo en un plato hondo decorado con la ralladura de naranja queda bastante chulo.

Otra posibilidad perfecta para una cena, sin carbohidratos y muy baja en calorías (sobre todo si se usa queso light).

Espero que os guste

martes, 26 de febrero de 2008

Barquitas de Calabacín al horno

Esta receta la publicó ayer lunes gisel, una forera de Mundorecetas.com y, si os digo la verdad, me pareció irresistible nada más leerla. Fácil, rápida, limpia y pobre en hidratos de carbono, lo cual la hace perfecta para una cena.



Ingredientes (para 2 personas):

-1 calabacín grande
-champiñones laminados
-cebolla picada
-pechuga de pavo en dados
-queso para gratinar


Preparación:

Cortamos el calabacín por la mitad longitudinalmente y vaciamos la pulpa de forma que queden dos "barquitas" más o menos iguales. La pulpa que sacamos la guardamos para cualquier otro plato que vayamos a hacer (e.g. una tortilla de calabacín). las dos barquitas las ponemos a cocer al vapor hasta que veamos que están hechas, pero el calabacín aún está crujiente, es decir, que no quede demasiado blando.

Una vez hecho esto, rellenamos las barquitas con el resto de los ingredientes, los cubrimos con el queso, y los metemos en el horno hasta que el queso se dore. Listos para comer.



Yo, entre el relleno y el queso, les eché un poco de ajo en polvo, pimienta y sal, por aquello de que tuviera un poco más de sustancia. Si se quiere cierto toque "pizzero", siempre se les puede echar un poco de orégano o albahaca.

Espero que os guste

lunes, 25 de febrero de 2008

Milhojas de pez espada ahumado, queso y verduras

Este fin de semana hemos tenido varias visitas familiares y nos ha tocado cenar fuera viernes y sábado, así que apenas hemos cocinado nada en casa. De todas formas anoche, que como casi todos los domingos, toca improvisar con lo que queda en la nevera, encontré una bandejita de emperador ahumado que había comprado mi novia y que aún no habíamos catado. La curiosidad, el hambre, y las pocas posibilidades que había en la nevera me llevaron a esto:



Ingredientes (para 2 personas):

-1 bandeja (8 rodajas) de pez espada ahumado
-2 rodajas de queso fresco
-2 rodajas de calabacín
-2 rodajas de tomate
-1 loncha de queso que funda bien

Preparación:

Pues sí, es tan fácil como parece. Fui poniendo las rodajas en capas. Primero una loncha de pez espada, luego una rodajita de queso fresco, un poco de pimienta molida, otra loncha de pez espada, una rodaja de tomate con un poquito de ajo en polvo. Otra rodaja de pez espada. Una rodaja de calabacín, pasado antes por la plancha. La última rodaja de pez espada y media loncha de queso para gratinarla un poco en el horno. Lo metemos un poco al grill y listo.

Entre la última rodaja de pez espada y el queso, le metí una salsa que tenía preparada con mostaza, mayonesa y algo de pimienta, había probado el salmón ahumado con mostaza en un restaurante sueco y la verdad es que le va perfecta.

Ah, se me olvidaba, no hace falta salar nada, el pez espada ya tiene un sabor bastante fuerte. Si le pones sal, resultará demasiado fuerte.



Espero que os guste.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Magdalenas integrales de melocotón y canela (Sin azúcar)

Como contaba en la receta de las magdalenas integrales al cacao, yo no soy nada chocolatero, así que había estado pensando en la posibilidad de prepararlas de tal forma que yo también las pudiese desayunar. El otro día se me ocurrió una forma, pero pasé el fin de semana con un trancazo del copón de la baraja y bastante hice con preparar el Magret. Pues bueno, como no las pude preparar, ayer mi novia me pidió la receta y las preparó ella. ¿Que qué tal salieron? Mirad, mirad:



Ingredientes:

-250grs de harina integral
-2 yogures desnatados de melocotón con trocitos
-3 huevos
-5 cucharadas de aceite de oliva
-100-150 grs. de orejones
-1 sobre de levadura royal
-2 cucharaditas de canela
-sacarina

Preparación:

En un bol, batimos y mezclamos bien los huevos y los yogures. Una vez que estén bien mezclados, añadimos el aceite, la harina y la levadura, y removemos bien hasta que se mezclen por completo. Por último añadimos los orejones, previamente picaditos, la canela y la sacarina.

Y nada más, llenamos los moldes y al horno precalentado a 180º durante 20 minutos,.

Respecto a los yogures, yo uso los de la marca Eroski, que son los que más me gustan. Creo recordar que los del Lidl también estaban muy buenos. Lo que es importante es que tengan bastante sabor.

Al igual que las de cacao, están muy bien para desayunos "dietéticos" (es que no me gusta mucho esa palabra, sobre todo porque no sé si es aplicable). Hidratos de carbono, nada de azúcar y pocas grasas.

Espero que os gusten.

martes, 19 de febrero de 2008

La Yuca



Hoy quiero hablar de este tubérculo, que yo conozco desde hace muchos
años. Mi madre nació en Brasil y se crió en Venezuela, así que lo
conocía bastante y lo preparaba siempre que podía. De aquella era
complicada de encontrar (al menos en Asturias), pero ahora,
afortunadamente, se encuentra en cualquier mercado.

La Yuca o Mandioca Dulce (Manihot utilisima) es originaria de Brasil,
aunque se cultiva en casi todos los países tropicales y subtropicales.
De hecho, la mayor zona de producción actual es el continente
africano.
Se trata de un arbusto de tallos delgados que puede llegar a los dos
metros de alturta. La parte comestible son unos tubérculos de forma
más o menos cilíndrica, cubiertos por una corteza leñosa, no
comestible, que pueden llegar a medir hasta un metro de longitud. Su
pulpa es compacta y está surcada por fibras longitudinales más duras.

La yuca es importantísima en los países en vías de desarrollo, ya que
su cultivo es fácil y su alto contenido en hidratos de carbono,
especialmente en almidón, le confieren un alto contenido energético.
Además es bastante pobre en proteínas y grasas y contiene vitaminas de
los grupos B y C.

Debe consumirse bien lavada, pelada, cocida (desechada el agua de la
cocción), debido a que contiene glucósidos cianogenéticos en la
corteza de la raíz que pueden provocar anoxia cerebral y cardíaca. Se suele consumir cocida o frita, en sustitución de las patatas y es fundamental en las cocinas africana y latinoamericana.

Se oxida rápidamente en contacto con el aire, pero envasada al vacío o
congelada se conserva durante meses.

Como datos curiosos, se cree que los primeros en utilizarla fueron los
Mayas, y actualmente unos 500 millones de personas dependen de este
tubérculo.

Fuentes : Revista "Comer bien" y Wikipedia

lunes, 18 de febrero de 2008

Magret de Pato en salsa de Dátiles


Estas navidades, en un restaurante al que voy menos frecuentemente de lo que yo quisiera, me pusieron unos escalopines en salsa de dátiles. La salsa me gustó muchísimo, pero pensé que, aunque no era muy dulce, ese regustillo de los dátiles le vendría estupendamente a otro tipo de carnes. Así que este finde se me ocurrió comprar un magret de pato y ver si estaba en lo cierto.


Ingredientes (para 2 personas):

-1 magret de pato
-media cebolla
-150grs de dátiles
-1 vaso de vino


Preparación:

En una sartén, con un poquito de aceite, se echa la cebolla bien picada y se deja pochar. Una vez que esté transparente, se echan los dátiles, previamente deshuesados y troceados. Yo en la tienda sólo tengo los dátiles con hueso, pero se pueden encontrar ya deshuesados. En cualquier caso lo de deshuesarlos es bastante sencillo. Se añade también el vino y se baja el fuego. Lo dejamos cocer hasta que el vino se evapora. Si nos quedase demasiado espeso para nuestro gusto, se le puede añadir agua hasta que tenga la consistencia que queramos.

Mientras la salsa termina de hacerse, salpimentamos el magret (a mi me gusta más echarle sal en escamas una vez hecho, pero ya es cuestión de gustos) y le hacemos unos cortes diagonales en la grasa. Ponemos al fuego una sartén antiadherente y, sin aceite (el magret ya soltará bastante grasa), colocamos el magret sobre su parte grasa. Lo dejamos 4-5 minutos y, cuando la grasa esté tostadita, eliminamos el exceso de grasa en la sartén y le damos la vuelta.
Por este lado habrá que hacerlo menos tiempo, con un par de minutos bastárá.

Una vez hecho el magret, lo cortamos en rodajas y lo emplatamos. Yo, para acompañar, preparé yuca frita, pero le pegan muy bien unas patas panaderas, o incluso unas verduritas "al dente".

Respecto al vino, yo utilicé Oporto, porque era lo que tenía a mano, y quizá me quedó un poco más dulce de lo que yo quería. Creo que con un vino blanco seco quedará perfecto.

Espero que os guste

jueves, 14 de febrero de 2008

Redondo de ternera guisado

Éste es un plato muy facilito de preparar. Yo suelo hacerlo el fin de semana, que tengo algo más de tiempo y puedo hacerlo en olla normal (las prefiero a las ollas rápidas, manías de uno). Luego lo congelo en raciones y así siempre tengo carne guisada, que me encanta, en el congelador.



Ingredientes:

-1 redondo de ternera (ya atado, a ser posible, y si no, se ata)
-1 cebolla grande
-1 pimiento verde
-1 puerro
-2 dientes de ajo
-1 vaso de vino (el que uséis habitualmente para cocinar)
-laurel

Preparación:

En una olla amplia, cubrimos el fondo de aceite de oliva y freímos los dientes de ajo hasta que estén dorados. Introducimos el redondo, ya salpimentado al gusto y lo doramos bien por todos lados. Sacamos el redondo y reservamos.

En el mismo aceite, echamos la cebolla, el pimiento y el puerro, ya picados, y los dejamos dorar. Una vez que se vea doradita la cebolla, añadimos el redondo, el vino y, si hace falta, agua. Rectificamos de sal y, una vez que empieza a hervir de nuevo, le bajamos el fuego y le dejamos cocer, dándole la vuelta cada 15 minutos.

En cuanto al tiempo de cocción, a mi me gusta cocinar a fuego bastante lento en general. Pero claro, para eso hay que tener tiempo. Yo lo dejo cocer 1 hora, o una hora y cuarto (al 4 o al 5 en la vitro), pero supongo que con un fuego un poco más fuerte, se hará antes.

Una vez terminada la cocción, le quito el cordón, lo corto en rodajas y paso la salsa por la batidora. La pinta es la que podéis ver en la foto de arriba. Mi acompañamiento preferido es el puré de patatas, aunque fritas o panaderas también le van estupendamente.

En éste plato, supongo que como en casi todos, cada uno pone su forma personal de cocinar. A mi me gusta usar vinos dulces, como un Málaga Virgen (influencia de mi mami, que es la que me enseñó todas estas cosas) o un Oporto, mientras que otra gente usa vino blanco, o tinto, que le da un sabor bastante particular. También hay quien echa harina o maizena para espesar la salsa...
En fin, que lo mejor es ir probando, haciendo variaciones, por un lado para dar con la que más nos guste, y por otro porque variar mola bastante (a mi, al menos, me mola).

Espero que os guste